2 min read

El marujeo no se puede evitar

El marujeo no se puede evitar

Estoy de acuerdo con quienes se quejan de que por aquí ya hay demasiado marujeo.

Bueno, en parte de acuerdo.

Porque me parece muy normal y absolutamente lógico, porque nos entra en la naturaleza de seres humanos.

Por muy profesionales que quisiéramos ser siempre y en todo lugar y a toda hora.

A lo que voy.

Hay cantidad de cosas que intento no comprar en las grandes y medianas superficies, y que -ni loco- las compraría por Internet.

Una de esas cosas es el Pan Nuestro de Cada Día.

Esa barra de tahona, con un aroma que no necesita jamón, la doble corteza -tan distinta la de arriba de la de abajo- y con esa molla que sólo le falta hablar.

Así que para disfrutar de ese pan voy casi todos los días al horno que tengo equidistante del Centro de Salud y del Banco, y allí siempre hay montada una tertulia a base de bien, en la que una cuenta lo que le ha contado al médico, el otro que si os habéis enterado del lío que tienen los concejales fulano y zutano, la que se sienta en la silla -y nunca tiene prisa porque siempre lo tiene todo hecho- saca el folleto de un nuevo tinte que le han recomendado en la peluquería.

Con un buen descuento si se lo pone antes del jueves.

Cuando entras en el Banco es fácil ver como hay personas que aprovechan para ponerse al día en ese rato de espera.

Que si mis hijos ya se han ido a vivir por su cuenta, que si me están exigiendo un rollo de protección de datos y ahí tienen los listados escritos a boli en la caja, a la vista de todos, que si el tráfico en el pueblo está imposible, que si vaya birria de fuente ha puesto el alcalde.

Oiga, que no es del alcalde, que es del dinero de todos, ¿o acaso la paga él?

Y cuando ya estás con el director para tratar de finanzas -pocas cosas hay más serias que las finanzas- es imposible que no te cuente la torcedura jugando al pádel o la paliza que les meten desde arriba para que vendan más.

Porque es normal que entre tanta seriedad las personas reservemos un huequecito para divagar, cotillear, echar unas risas o matar moscas con el rabo.

También aquí.

¿No te parece?

Lentejas de Paco Gracian

Libro

Dream sin perder de vista tus lentejas

Libro en formato pdf que consta de 170 páginas en las que se incluyen experiencias reales y espacio para la realización de prácticas.

Saber más

Curso

por correspondencia

Cuadernillo impreso de 30 páginas intensas y repletas de actividades para el entrenamiento de todo lo anterior.

Saber más

Formación

presencial

Curso de 6 horas in situ en la que dedicamos la mitad del tiempo en un bloque básico sobre el fabuloso poder de las palabras para convencer, persuadir, lograr y conseguir.

Saber más